¿Alguna vez has sentido una presión abrumadora en una presentación, como si fuera el público o la importancia de la audición lo que te descentra?
Déjame contarte una anécdota que me ocurrió hoy en una cafetería. Estaba tomando un café cuando escuché a una persona contar cómo, al subir a la Torre Eiffel, le entró vértigo. Y contaba con mucha sorpresa como a su marido no le afecta para nada, y se subía y subía y hasta quería asomarse más.
Esto me hizo reflexionar sobre cómo la percepción juega un papel crucial en nuestras reacciones.
Piensa en esto: estás mirando por la ventana desde un piso alto. Algunas personas sienten una emoción y disfrutan de la vista, mientras que otras se llenan de miedo y vértigo.
Todo depende de cómo percibes la situación en tu mente. No depende de la altura. Solo de tu mente.
Si tu mente está dispuesta para una sorpresa, sigue leyendo.
¿Todo listo para una sorpresa?
Ahí va:
La presión en las presentaciones no viene del público ni de la importancia de la actuación.
Viene de cómo tu mente percibe esa situación. Es un tema de percepción y de cómo representas mentalmente la presión.
Los nervios no los causa el exterior, sino tu interior. Hasta que una persona no entiende esto, no puede empezar a cambiar.
Muchos profesionales intentan solucionar esto con más preparación o visualización, pero sin un criterio claro. Peor aún, algunos creen que es imposible mantener el nivel bajo presión.
Otros creen que se quita a base de exponerse más. Si esto fuese cierto, ¿Cómo es que hay gente que acaba la formación, las escuelas de negocio, y se pone nervioso en la última exposición, si ha estado en prácticas durante todos los años de su formación?
Si fuese un tema de exponerse más, ¿cómo explicas que aún haya gente que lleve años desarrollando su profesión y siga con nervios, incluso a peor?
No es la situación, es cómo la percibes en tu mente. Eso es lo que marca la diferencia.
Déjame contarte el caso de éxito de Daniela, una ejecutiva que llevaba años tomando pastillas para mitigar los nervios y temblores.
Antes de trabajar conmigo le preocupaba si iba a conseguirlo o no, pero se dio cuenta de que era ese pensamiento de «no voy a conseguirlo» precisamente lo que tenía que cambiar. Por eso dio el paso.
Y después de trabajar conmigo y terminar el programa Supera el Miedo Escénico©, pudo grabar un vídeo corporativo, de un tirón, para la compañía de la que forma parte, disfrutando cada momento sin nervios.
Fíjate que estuvo disfrutando de la grabación, delante de la cámara, cuando antes se ponía nerviosa, solo de pesar en ello. Porque no es la situación, es cómo la percibes.
Esto es lo que puedes lograr cuando cambias la manera en que percibes la presión.
Nos vemos,
Fernando
De Prepararse Tanto...
¿Por qué Alguien Sigue Sin Tener La Seguridad Y Confianza En El Momento De La Verdad?
Es probable que asumieras como verdad, desde la escuela de negocios, que necesitabas practicar más para dar la interpretación que tú sabes que puedes dar, o que simplemente, con exponerte más veces, los nervios se irían yendo.
Pero la realidad es que cuantas más veces actúas con la mentalidad incorrecta, lo único que podrías estar perpetuando es tu habilidad de tener nervios y de sufrir en tus presentaciones, en el momento de la verdad, acumulando malas experiencias.
Los deportistas llevan tiempo entrenando su mentalidad para llegar al alto rendimiento. Si eres un profesional de empresa y lo que quieres es disfrutar de tu profesión, y sentir la seguridad que necesitas en el momento de la verdad, conectando con tu trabajo profesional y contigo, igual te interesa saber cómo están consiguiendo otros ejecutivos y directivos, eliminar esos nervios y el miedo escénico con una metodología específica.
Pulsa en este botón para entender cómo funcionaría nuestra metodología contigo.
© 2024 LA MENTE DEL EJECUTIVO. Todos los derechos reservados. Descargo de Responsabilidad: En
LA MENTE DEL EJECUTIVO creemos en la persistencia, la disciplina y en el trabajo hecho con excelencia para construir así un proyecto de vida con propósito. Por favor, no te inscribas en nuestros programas si no estás comprometido con dar lo mejor de ti con constancia y confiando en el proceso. Eres el único responsable de tus decisiones, acciones y resultados en la vida. Al registrarse aquí, aceptas no intentar hacernos responsables de tus decisiones, acciones o resultados, en ningún momento, bajo ninguna circunstancia.