El 93% de los profesionales de empresa con los que he trabajado para superar el miedo escénico cometen un error, un error que les impide tener seguridad delante del público.
El error es confundir habilidad con confianza. La confianza es una sensación, un estado interno, y la habilidad es algo que tienes, acumulas y desarrollas.
Tu habilidad es algo que vas acumulando con tu estudio y tu preparación, exactamente igual que un deportista. Cada vez que te preparas estás sumando un granito de arena más, y así es como poco a poco has llegado al nivel que tienes hoy.
La confianza y la seguridad no es algo que tienes, es algo que sientes, son estados internos emocionales, como lo son también la alegría, la curiosidad, la paz, la relajación, la ira, la paciencia, etc.
¿Quieres que te demuestre que la confianza y la habilidad son más independientes de lo que creías?
Fácil, solo tienes que pensar en alguien que conozcas que a pesar de no tener una grandísima habilidad, actúa con seguridad y confianza. ¿Lo tienes?
Y ahora piensa en alguien que a pesar de tener una grandísima habilidad no siente seguridad sino nervios.
Por lo tanto, la confianza y la habilidad están en planos diferentes y se preparan de maneras diferentes. La habilidad estudiando y preparándote musicalmente, y la confianza, trabajando, la mentalidad.
Cuando un músico comete el error de pensar que habilidad y confianza es lo mismo, lo que hace es prepararse más, es decir, acumulando más habilidad técnica, con la esperanza de que eso le aumente la confianza.
¿Te ha pasado que te has preparado como para dar el doble, pero delante del público siguen volviendo esas inseguridades? Pues eso…
Sobre prepararte no te da la confianza que esperas cuando sales a actuar porque la preparación no es tu factor limitante. La preparación te da el primer grado de confianza, pero esa es solo la primera barrera. La siguiente barrera es la emocional, la de tu estado interno, la de sentirte bien. Y es la importante porque si no la saltas, no abres el grifo de tu nivel real.
Date cuenta de una cosa: Si la seguridad en el escenario dependiera únicamente de la habilidad, ¿Cómo explicas que hay músicos que se ponen nerviosos con piezas sencillas o piezas que ya tienen totalmente dominadas?
La explicación es que para que liberes tus habilidades, necesitas tanto la parte cognitiva como la emocional, es decir, además de tu montón de arena de conocimiento, necesitas sentir confianza y seguridad.
Y si no sientes confianza, sino nervios delante de la gente, no importa cuanta habilidad tengas, porque te vas a quedar lejos de tu nivel real.
Por eso si tienes nervios interpretas en el escenario peor que en tu casa.
No porque te falte habilidad, sino porque no te sientes bien. Los músicos que interpretan al mismo nivel que en su casa (o más!) lo consiguen porque se sienten bien ante el público.
Quizá te hayas dado cuenta de que cada vez que sientes felicidad, tu respiración, tu fisiología, y tu postura cambian al momento y se ponen en modo felicidad. Lo que quizá no supieras es que la composición química de tu cerebro también cambia y se pone en modo felicidad.
Lo mismo ocurre con los otros estados internos emocionales. Es decir, hay una química del cerebro para el estado de nervios, una química para el de alegría, otra para la paciencia, el miedo, y también para la confianza y la seguridad.
¿Por qué es importante esto?
Estoy seguro de que conoces a alguien que es pesimista, y le es muy fácil entrar en ese estado, y aunque le pase algo bueno, vuelve a sentirse con ese pesimismo. Es como si tendiera a ese estado.
La cuestión es que ese pesimista se ha acostumbrado tanto a la química del pesimismo, que su cuerpo y su mente tienden a ello de manera natural, como si fuera adicto. Por eso, aunque en un momento dado esa persona no tenga una razón lógica para ser pesimista, su cuerpo y su mente entran en ese estado ya de manera natural, porque lo tiene bien entrenado.
Lo mismo le pasa al músico. Si te pasas la vida sintiendo miedo, nervios, inseguridad o falta de confianza, tu cuerpo y tu mente pueden convertirse en adictos a ese estado.
Pero también funciona para el lado positivo: puedes hacer que tu mente y tu cuerpo tiendan a sentir confianza de manera natural. Es decir, puedes entrenar tu mentalidad para sentir confianza, porque a la mente le encanta sentirse bien.
Si tienes miedo escénico, tengo una mala noticia y una buena.
La mala noticia es que el miedo escénico y la confianza son incompatibles. Hasta que no superes los nervios no vas a poder sentir confianza y seguridad en el escenario. Por eso es necesario que elimines los bloqueos emocionales que causan el miedo escénico con el entrenamiento de mentalidad adecuado.
Una vez eliminados esos bloqueos, la confianza es un estado interno que se puede entrenar. Sí, entrenar.
Porque sentir confianza no es un asunto de que seas un intérprete de otro planeta, ni de que tengas genes especiales. Es un asunto de acostumbrar a tu cuerpo a ese estado de confianza, hasta que al final se convierta en tu estado natural, sobre todo cuando estás en el escenario.
Por eso el confundir confianza y seguridad es un error que te lleva a una actuación mediocre. Porque si crees que son lo mismo, puedes hacer lo que hacen el 93%, que es esperar a que te salgan bien las cosas en tu actuación para sentir confianza.
Pero es que es justo al revés.
No se trata de empezar como sea y luego sentirse bien si todo va bien. Se trata de primero sentirse bien para que todo vaya bien y puedas mostrar tu nivel real.
Por eso una persona con miedo escénico siempre baja su nivel ante el público por mucho que se haya preparado, porque tiene la parte cognitiva (el conocimiento), pero NO está la parte emocional (no siente confianza, sino nervios).
Si no te sientes bien ANTES de empezar una actuación, lo que estás haciendo es como ir por la autopista en primera con el freno puesto y esperar que el coche cambie de marcha solo o de repente vaya fino como la seda.
O como no afinar el violín antes de salir, y esperar que se afine solo, o ir corrigiendo tú sobre la marcha.
Los deportistas de élite lo tienen claro: antes de empezar su competición entran en un estado de seguridad y confianza.
Los ejecutivos de alto nivel lo tienen claro: antes de tomar decisiones importantes entran en un estado de concentración y foco.
Los músicos clásicos que disfrutan y salen de su actuación satisfechos también lo tienen claro.
Nos vemos,
Fernando
De Prepararse Tanto...
¿Por qué Alguien Sigue Sin Tener La Seguridad Y Confianza En El Momento De La Verdad?
Es probable que asumieras como verdad, desde la escuela de negocios, que necesitabas practicar más para dar la interpretación que tú sabes que puedes dar, o que simplemente, con exponerte más veces, los nervios se irían yendo.
Pero la realidad es que cuantas más veces actúas con la mentalidad incorrecta, lo único que podrías estar perpetuando es tu habilidad de tener nervios y de sufrir en tus presentaciones, en el momento de la verdad, acumulando malas experiencias.
Los deportistas llevan tiempo entrenando su mentalidad para llegar al alto rendimiento. Si eres un profesional de empresa y lo que quieres es disfrutar de tu profesión, y sentir la seguridad que necesitas en el momento de la verdad, conectando con tu trabajo profesional y contigo, igual te interesa saber cómo están consiguiendo otros ejecutivos y directivos, eliminar esos nervios y el miedo escénico con una metodología específica.
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